Un buen sitio web no empieza con una pantalla. Empieza con una decisión clara: qué problema tiene que resolver.
Antes de diseñar conviene ordenar tres cosas: objetivo del negocio, tipo de usuario y acción principal. Si el sitio tiene demasiados mensajes compitiendo entre sí, la experiencia se vuelve débil aunque visualmente se vea bien.
La arquitectura importa tanto como la estética. Una navegación clara, titulares concretos y llamados a la acción ubicados con intención pueden mejorar más la conversión que cualquier efecto visual.
Diseñar bien es reducir ruido. El sitio tiene que ayudar a entender rápido quién sos, qué ofrecés y cuál es el próximo paso.
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Diseño Web
Cómo pensar un sitio web antes de diseñarlo
Antes de abrir Figma o escribir código, conviene entender qué tiene que resolver el sitio y para quién.