Un sitio lento se siente menos confiable. Aunque el diseño sea bueno, la espera rompe la experiencia.
Performance no significa solamente sacar puntos altos en una herramienta. Significa cargar lo importante primero, evitar peso innecesario y construir una interfaz que responda rápido.
Las imágenes, los scripts externos, las fuentes y la forma en que se arma el frontend tienen impacto directo. Por eso conviene pensar velocidad desde el inicio del proyecto y no como una optimización final.
Un sitio rápido transmite orden. Y en digital, esa sensación de orden también vende.
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Performance web: por qué la velocidad también es diseño
La velocidad no es solo un tema técnico. Afecta percepción, confianza, SEO y conversión.